Efectividad de la psicoterapia – Enfoque Centrado en la Persona.

Mario Landi *

Carolina Laffranconi

Silvina Zoratti

Roberto Tait

Palabras Clave: Efectividad – Relación de ayuda – Tendencia actualizante – Empatía – Cambio.

Se trata de evaluar los resultados y efectos terapéuticos por los cambios producidos en personas que se perciben a sí mismas como necesitadas de ayuda personal. Dichas personas en un total de 28, integran una muestra no probabilística accidental, con una distribución formada por estudiantes, docentes, administrativos, trabajadores independientes y amas de casa, de ambos sexos (20 mujeres y 8 hombres). De edad variable entre 20 y 50 años. Se aplicó el Inventario de Afirmaciones sobre la variable Cambio en la Conducta y sus respectivos indicadores, al comenzar y al terminar la psicoterapia. Se confirman diferencias en la conducta altamente significativas en el grupo de pacientes, con una clara asociación entre la disfuncionalidad en el momento “antes” y la funcionalidad en el momento “después”. Se aplicó el Análisis Factorial de Correspondencias, Análisis no Paramétrico de Mann-Whitney y Análisis de Cluster.

Effectiveness in Psychotherapy

Person’s Centered Approach

Key Words: Effectiveness – Relationship of help – Updating tendency – Empathy – Change

It evaluates therapeutic results and effects produced in persons who perceive themselves in need of personal help. Twenty-eight people form part of this incidental sample group. It is formed by students, teachers, administrative staff, housewives and workers of different sexes (20 women and 8 men). Their age span goes from 20 to 50. The Affirmative-Statement-Inventory based on the Variable Change in Conduct and its Respective Indicators was applied at the beginning and at the end of the psychotherapy. Significant differences in conduct are confirmed in this group of patients, with a clear association between their non-functionality at the moment “before”, and their functionality at the moment “after”. The Factorial Analysis of Correspondences together with the Non Parametric Mann-Whitney Analysis and the Cluster Analysis were applied.

La efectividad de la psicoterapia centrada en la persona, en sujetos que se perciben a sí mismos como necesitados de ayuda personal.

Búsqueda del problema.

Se trata en este trabajo de explorar la efectividad de la psicoterapia en personas que se perciben a sí mismas ( y a veces son percibidas por los demás) como necesitados de ayuda personal.

Antecedentes del problema.

Este problema está siendo estudiado desde hace tiempo por distintos enfoques psicoterapéuticos y la dificultad se centra en la cuantificación de las variables.

Según los estudios realizados por C.Rogers (1959) son condiciones necesarias para que se produzca el proceso terapéutico:

1) Que dos personas estén en contacto. 2) Que la primera persona a la que denominamos cliente, se encuentre en un estado de incongruencia interna, de vulnerabilidad y/o angustia. 3) Que la persona a la que denominamos terapeuta sea congruente en la relación con el cliente. 4) Que el terapeuta experimente aceptación positiva incondicional hacia el cliente. 5) Que el terapeuta experimente comprensión empática hacia el marco de referencia interno del cliente. 6) Que el cliente perciba, por lo menos en su grado mínimo las condiciones 4 y 5, es decir, la aceptación positiva incondicional del terapeuta hacia él y la comprensión empática que el terapeuta le demuestra.

El punto clave de esta teoría está relacionado con el ítem tres, que trata de la congruencia o autenticidad de las actitudes del terapeuta. Esto significa que la experiencia inmediata del terapeuta debe ser correctamente simbolizada en la conciencia para que la terapia sea eficaz.

Objetivo.

Confirmar que mediante la experiencia terapéutica se operan cambios en la conducta del paciente que están relacionados con la tendencia actualizante, la comprensión empática y la aceptación positiva incondicional.

Este trabajo tiene como finalidad lograr una manera más eficaz de ayudar a los consultantes en el proceso terapéutico, desde el enfoque centrado en la persona (E.C.P.).Esto permitirá mejorar procedimientos que contribuyan al desarrollo de las personas y sus potencialidades.

“El marco teórico esta formado por ideas y conceptos, que ordenados más o menos sistemáticamente representan una cierta interpretación de la realidad socio-histórica y constituye una orientación para la acción práctica. El Enfoque Centrado en la Persona formula una teoría de la psicoterapia y el cambio de la personalidad basada en ciertas hipótesis relativas a la naturaleza de la personalidad y la dinámica de la conducta. Desde una perspectiva del poder y el control, la terapia centrada en la persona está basada en una premisa que al principio parecería riesgosa e incierta: una visión del hombre con un organismo digno de confianza[“,”]que el individuo tiene dentro de sí muchos recursos (tendencia actualizante) para entenderse a sí mismo, modificar su autoconcepto, sus actitudes y su conducta autodirigida y que estos recursos pueden ser desarrollados en un definido clima de actitudes psicológicas facilitadoras”. C. Rogers. Revista Sintropía (1992).

Hipótesis Sustantiva.

Si se dan ciertas condiciones en la psicoterapia: comprensión empática, aceptación positiva incondicional y congruencia interna por parte del terapeuta, entonces se producirán ciertos cambios de la personalidad y la conducta del paciente en el sentido de mejorar su congruencia interna, autonomía y creatividad.

Hipótesis desarrollada.

Si se dan ciertas condiciones en la psicoterapia como: comprensión empática, aceptación positiva incondicional y congruencia interna, entonces se producirán ciertos cambios de la personalidad y la conducta del paciente.

“Comprensión empática, que consiste en percibir el marco de referencia interno del paciente, con los significados y componentes emocionales que contiene, como si fuera la otra persona”, “sin perder nunca de vista que se trata del dolor o del placer del otro”. C.Rogers (1959). Aceptación positiva incondicional que se puede resumir como que las “experiencias de la otra persona relativas a sí misma son percibidas por el terapeuta como igualmente dignas de consideración positiva”. C.Rogers (1959). Congruencia interna por parte del terapeuta. “Con respecto al estado de congruencia, es importante señalar que la presencia de esta condición puede limitarse a la relación con el cliente. No puede esperarse que el terapeuta sea una persona totalmente congruente en todo momento”. C.Rogers (1959).

Estos cambios aparecen referidos a variaciones de las dimensiones siguientes (constructos) y sus respectivos indicadores: 1) Percepción, 2) Concepto de yo, 3) Vulnerabilidad, 4) Angustia, 5) Defensa, 6) Adaptación Psicológica, 7) Apertura a la experiencia y 8) Madurez.

Operacionalización de las variables.

Un constructo define un concepto con el mayor rigor posible hasta el momento. En la teoría Rogeriana, los constructos se desarrollan para comprender mejor la teoría. Hay once grupos organizados en base a un concepto central y los constructos de un grupo tienen estrecha relación entre sí.

Del total de constructos elaborado por Rogers y su equipo hemos tomado los ocho anteriormente enumerados.

Según Rogers: “estas variables del sistema teórico, no son producto especulativo sino el resultado de una permanente interacción entre la experiencia terapéutica, la conceptualización abstracta y la investigación que se vale de términos definidos operacionalmente”. Rogers (1959).

Cambios en la conducta. Dimensiones e indicadores.

Tomamos para nuestro trabajo ocho dimensiones de la variable “cambio” en la conducta. Intentamos establecer a través de distintos indicadores la presencia o la ausencia de la propiedad enunciada.

En primer término nos referiremos al constructo percepción como “hipótesis o prognosis” que emerge en la conciencia como reacción a un estímulo que incide sobre el organismo. El indicador es el cambio fenomenológico de la percepción después del proceso terapéutico; o sea la actitud frente a la realidad y la capacidad integrativa del sujeto.

Otra dimensión de la variable cambio en la conducta es el concepto de yo. Este concepto es” de naturaleza configuracional”. Se trata de analizar cómo ve el cliente su yo, que opera como pauta para encontrar un indicador. Los indicadores son en este caso las actitudes referentes al yo o los cambios en el concepto de sí mismo.

La tercer dimensión se refiere a la vulnerabilidad. “Este término designa el estado de incongruencia que puede existir entre el yo y la experiencia. Se emplea cuando se desea destacar el peligro de desorganización psíquica al que puede llevar tal estado sin tener conciencia de ello”. C.Rogers (1959). Haciéndose potencialmente vulnerable a la angustia, la amenaza y la desorganización. El indicador es el grado de desorganización.

Otra dimensión de la variable cambio es el referido a la angustia. “Angustia es el estado de incomodidad o tensión cuya causa es ignorada por el individuo que la experimenta[“.”] Aumenta la diferencia entre el concepto de yo y la experiencia total, con lo cual se hace difícil una reacción defensiva a la amenaza”. C.Rogers (1959).Con la aplicación del Inventario de afirmaciones referido a las dimensiones de la variable cambio en la conducta, observamos las variantes: la presencia o ausencia de la angustia en el proceso terapéutico.

En cuanto al constructo conexo amenaza, denota incongruencia. “El individuo se da cuenta prevee (subcibe) que una experiencia es incongruente con su estructura del yo”. C.Rogers (1959).El indicador: es la expresión o no de sentirse amenazado por la experiencia que vive.

“La defensa es el constructo que determina la reacción comportamental del organismo a la amenaza; tiene por objetivo mantener la estructura habitual del yo”. El indicador es aumento o disminución de la vulnerabilidad.

Otras dimensiones de la variable cambio en la conducta se refiere a la congruencia, con los siguientes constructos:

Adaptación psicológica, según Rogers (1959) “hay adaptación psicológica cuando la estructura del yo es tal que permite la integración simbólica de la totalidad de la experiencia”.

El indicador está dado por las variaciones referidas al concepto de sí mismo.

La dimensión apertura a la experiencia se refiere “a la situación del individuo cuando no se siente amenazado en ningún sentido, entonces está abierto a la experiencia, es opuesto a la actitud defensiva” C.Rogers (1959). Se miden las variaciones de apertura a la experiencia porque los estímulos internos y externos son totalmente asequibles a la conciencia del sujeto.

“La adaptación es óptima cuando la estructura del yo es tal que le permite la integración simbólica de la totalidad de la experiencia”. C. Rogers (1959). El indicador es que los estímulos internos y externos son asequibles a la conciencia.

La dimensión de la variable cambio en la conducta, madurar o madurez está referida a la situación del sujeto “cuando percibe de manera realista y discriminativa. Cuando no está a la defensiva, cuando acepta la responsabilidad de ser diferente a los otros y, por ende, la de su propia conducta, cuando evalúa la experiencia en función de los elementos de prueba que percibe por medio de sus propios sentidos, cuando modifica su evaluación de la experiencia solamente ante la presencia de nuevos elementos de prueba, cuando acepta a los otros como seres individuales diferentes de él mismo, cuando se valora a sí mismo y valora a los demás”. C.Rogers (1959). El indicador es percibir de manera realista y discriminativa sin estar a la defensiva

Diseño experimental. El diseño experimental está integrado por seis etapas: tipo de muestra utilizado, procedimiento de participación e inclusión al estudio, tipo de estudio, seguimiento, procedimiento para la recolección de datos y criterio ético.

1)Tipo de muestreo: variable cualitativa, todos los que concurren al consultorio. Muestra no probabilística accidental, integrada por sujetos entre 20 y 60 años de ambos sexos. 2) Procedimiento de participación e inclusión al estudio: el procedimiento de inclusión de sujetos es de consentimiento informado. 3) Tipo de estudio: según el tiempo de ocurrencia de los hechos y registro de información, prospectivo. De intervención diagnóstica, al iniciar y al terminar el proceso terapéutico. 4) Seguimiento: está referido a la intervención posterior al proceso terapéutico y tiene por objetivo medir la estabilidad de los cambios operados. 5) Procedimiento para la recolección de datos: después de la segunda sesión y por consentimiento informado y aprobación del paciente, se administra el Inventario de afirmaciones sobre las dimensiones de la variable cambio en la conducta apuntado a lograr baja reactividad. El mismo inventario se vuelve a tomar al acordar terapeuta y paciente el alta. Se “entiende por reactividad el grado de ceguera con que los evaluadores hacen su medición de los efectos de la psicoterapia. Tendiendo a evaluar el grado de influenciabilidad de la medición por parte de los sujetos y de los terapeutas”. Disogra (1994).

Creemos poder lograr baja reactividad con la menor relación con la terapia y baja influenciabilidad , con la administración del Inventario, por cuenta de otro psicólogo y no del terapeuta. 6) Criterio ético: Desde el punto de vista del proceso terapéutico consideramos que la recolección de datos no afecta al paciente. Hemos tenido especial cuidado incluso en la formación del grupo control, ya que no queríamos caer en la posibilidad de trabajar con pacientes en lista de espera ofreciéndoles un placebo en vez de psicoterapia.

Inventario de enunciados sobre dimensiones de la variable cambio y sus respectivos indicadores.

A partir de las ocho dimensiones de la variable cambio, establecimos sus respectivos indicadores y en base a éstos se construyó el Inventario que consta de 23 afirmaciones divididas en cuatro sectores: a) Percepción, b) Concepto de yo, c) Incongruencia y d) Congruencia.

A) Percepción:

1) Tendés a tener una conducta estable y definida.

2) Sentís que los demás son responsables de lo que te pasa la mayoría de la veces.

3) Cuando se presentan alguna situaciones amenazante, podés identificarla.

4 ) Te encontrás en situaciónes de conflicto sin darte cuenta como se originan.

5) Tendés a hacerte cargo de las responsabilidades o situaciones que tiene que resolver otra persona.

6) Tendés a desconfiar y actuar con sigilo frente a los demás.

7) Sentirse distinto a los demás te resulta molesto.

8) Utilizás los datos de tu experiencia para evaluar tu conducta en general.

B) Yo y constructos conexos:

1) Tenés una idea clara de vos mismo.

2) Tenés un ideal de como quisieras ser.

3) Tenés claro como has sido hasta ahora.

C) Incongruencia y constructos conexos.

1) Solés experimentar tensión y confusión interior.

2) Logras hacer lo que realmente querés.

3) Estas satisfecho de la forma en que te conducís.

4) Sentís que podés ser fácilmente aceptado por la circunstancias en general provocándote angustia, amenza y desorganización.

5) Cuando se presentan situaciones o experiencias que te angustian o que te hacen sentir amenazado y/o desorganizado, podés identificarlas.

D) Congruencia y constructos conexos:

1) Frente a la mayoría de situaciones sentís que las cosas son como las deseas.

2) Alguna vez te sentís atacado en algún sentido.

3) Te animás a expresar en todas las situaciones que crees necesario tu disconformidad.

4) Lográs relizar cambios en tu conducta que te permitan sentirte conforme.

5) Creés que te permitís vivir libremente diversas experiencias, sin temores y sin sentirte amenazado.

6) Aceptás ser diferente a los otros aceptándolos como seres individuales, diferentes a vos mismo.

7) Te sentís creativo y positivo habitualmente.

El sistema de valoración utilizado es el de categorización básica y distingue entre la presencia y ausencia de la propiedad estudiada.

Grupo control.

Dado que los cambios también pueden ser atribuidos a la evolución personal y a procesos independientes de la psicoterapia fue necesario confrontar a los pacientes con otro grupo, es decir un grupo control.

Con esta finalidad y a los efectos de no crear un problema ético utilizamos el siguiente criterio: construir un grupo control comparable al grupo de pacientes o al grupo experimental. Para ello nos contactamos con personas al azar tratando de encontrar las que respondieran sí a la siguiente pregunta: ¿”Usted considera que necesita tratamiento psicológico” ?. Las personas que respondieron “sí” a la pregunta formulada fueron filtradas para obtener un grupo cuya distribución por ocupación, coincidiera con el grupo de pacientes. Este conjunto conformó el grupo control y a él se le tomó el Inventario de afirmaciones. Para formar este grupo control, no se tuvieron en cuenta otras variables como edad y sexo, ya que no hay razones para sospechar sesgo.

Resultado colaterales provenientes de una experiencia previa.

Como elaboración previa de este trabajo se evaluaron cuantitativamente 31 Inventarios de afirmaciones, realizados a personas que no solicitaron psicoterapia y a los que no se les pidió cumplir con ningún pre-requisito salvo el de responder a la misma distribución de la variable ocupación como los 28 pacientes del grupo en psicoterapia.

Estos resultados fueron tratados con tablas de contingencia de dos por dos, cruzándose los resultados de cada pregunta con todos los resultados de cada una de las otras. Esto nos mostró que no todas las preguntas eran independientes, ya que en unos pocos casos se daba una relación significativa y altamente significativa, lo cual evidenció el grado de asociación entre algunos enunciados del Inventario de afirmaciones.

Comparación entre el grupo de pacientes y control.

El Análisis Factorial de Correspondencia y el Análisis no Paramétrico de Mann-Whitney nos permite observar la homogeneidad de la muestra, salvo en los enunciados de Inventario de afirmaciones A6 y C3 donde se evidencian diferencias entre ambos grupos en el sentido de que estas afirmaciones se presentan en el momento antes con mayor porcentaje de disfuncionalidad en el grupo de pacientes que en el grupo control.

Esta diferencia que se da sólo en estas dos afirmaciones nos permite inferir que las personas que eligen hacer psicoterapia se sienten en el momento de su elección, desconfiadas y cautelosas frente a los demás e insatisfechas con los resultados de su conducta. Tal vez la disfuncionalidad en estos aspectos marque el punto que mueva al las personas a acudir a psicoterapia, ya que los miembros de ambos grupos se consideran necesitados de ayuda psicoterapéutica, pero la diferencia entre ellos radica justamente conque el grupo de pacientes la efectiviza y el grupo control no.

CONCLUSIONES

Efectividad de la psicoterapia con el Enfoque Centrado en la Persona.

Comparación realizada sobre los grupos de “paciente” y “control” en los momentos antes y después. R. Tait (1998).

Tanto en el grupo de pacientes como en el grupo control se realizó el Análisis Factorial de Correspondencias complementado con un análisis de Cluster. En ambos grupos se destaca como factor principal la funcionalidad / disfuncionalidad.

En el grupo de pacientes se detectan dos grupos con diferencias altamente significativas en la preguntas A1, A4, B1, C1, C2, C3, C4, D5, y D7 del Inventario de afirmaciones, con una clara asociación entre la disfuncionalidad en el momento “antes” y la funcionalidad en el momento “después”.

En cambio en el grupo control las diferencias que se observan entre los individuos no evidencian relación con los momentos “antes” y “después”. Por lo tanto podemos concluir que en grupo de pacientes se dan cambios, en el sentido de una mayor funcionalidad, al concluir su proceso de psicoterapia, lo que no ocurre con el grupo control.

Descripción de la proporción de funcionalidad global en cada una de las preguntas en los grupos de ‘pacientes’ y ‘control’, en los momentos ‘antes’ y ‘después’, con cálculo de la variación temporal. R. Tait (1998).

Grupo Respuesta Antes Después Variación

Pregunta A1

Pacient. Funcional 48,03% 72,4% 24,1%

Control Funcional 65,4% 69,6% 4,2%

Pregunta A2

Pacient. Funcional 69.0% 89.7% 20.7%

Control Funcional 92.3% 91.3% -1.0%

Pregunta A3

Pacient. Funcional 86.2% 93.1% 6.9%

Control Funcional 88.5% 95.7% 7,2%

Pregunta A4

Pacient. Funcional 48.3% 72.4% 24.1%

Control Funcional 61.5% 65.2% 3.7%

Pregunta A5

Pacient. Funcional 20.7% 31.0% 10.3%

Control Funcional 30.8% 21.7% -9.0%

Pregunta A6

Pacient. Funcional 37.9% 55.2% 17.2%

Control Funcional 80.8% 56.5% -24.2%

Paciente A7

Pacient. Funcional 65.5% 82.8% 17.2%

Control Funcional 88.5% 91.3% 2.8%

Pregunta A8

Pacient. Funcional 79.3% 89.7% 10.3%

Control Funcional 88.5% 87.0% -1.5%

Pregunta B1

Pacient. Funcional 69.0% 93.1% 24.1%

Control Funcional 80.8% 78.3% -2.5%

Pregunta B2

Pacient. Funcional 79.3% 82.8% 3.4%

Control Funcional 84.6% 82.6% -2.0%

Pregunta B3

Pacient. Funcional 89.7% 100.0% 10.3%

Control Funcional 84.6% 91.3% 6.7%

Pregunta C1

Pacient. Funcional 13.8% 44.8% 31.0%

Control Funcional 19.2% 30.4% 11.2%

Grupo Respuestas Antes Después Variación

Pregunta C2

Pacient. Funcional 37.9% 69.0% 31.0%

Control Funcional 65.4% 47.8% -17.6%

Pregunta C3

Pacient. Funcional 34.5% 65.5% 31.0%

Control Funcional 73.1% 65.2% -7.9%

Pregunta C4

Pacient. Funcional 27.6% 44.8% 17.2%

Control Funcional 34.6% 30.4% -4.2%

Pregunta C5

Pacient. Funcional 89.7% 93.1% 3.4%

Control Funcional 92.3% 100.0% 7.7%

Pregunta D1

Pacient. Funcional 17.2% 44.8% 27.6%

Control Funcional 30.8% 47.8% 17.1%

Pregunta D2

Pacient. Funcional 31.0% 41.4% 10.3%

Control Funcional 34.6% 34.8% 0.2%

Pregunta D3

Pacient. Funcional 31.0% 69.0% 37.9%

Control Funcional 57.7% 56.5% -1.2%

Pregunta D4

Pacient. Funcional 62.1% 79.3% 17.2%

Control Funcional 84.6% 73.9% -10.7%

Pregunta D5

Pacient. Funcional 27.6% 72.4% 44.8%

Control Funcional 53.8% 65.2% 11.4%

Pregunta D6

Pacient. Funcional 93.1% 93.1% 0.0%

Control Funcional 96.2% 95.7% -0.5%

Pregunta D7

Pacient. Funcional 55.2% 75.9% 20.7%

Control Funcional 84.6% 78.3% -6.4%

Once enunciados que evidencian resultados altamente significativos de cambio positivo al terminar el proceso terapéutico.

Tomando como referencia los enunciados donde se advierten cambios altamente significativos según el análisis de tipo “Factor Analysis” y “Cluster Analysis”, podemos afirmar que al finalizar el proceso terapéutico por acuerdo de partes, las personas experimenta los siguientes cambios:

Serie A:

Pregunta 1 – La persona percibe que su conducta es más estable.

Pregunta 4 – Reconoce las situaciones de conflicto y puede identificarlas.

Serie B:

Pregunta 1 – Evoluciona en el sentido de tener una idea mas completa de sí mismo. Mejora definitivamente el conocimiento que tiene de sí.

Serie C:

Pregunta 1 – Deja progresivamente de experimentar tensión y confusión interior.

Pregunta 2 – Logra hacer, producto de sus cambios, lo que desea.

Pregunta 3 – Se siente satisfecho de sus cambios y de la forma en que se conduce.

Pregunta 4 – Las dificultades no le provocan angustia, las reconoce y las intenta resolver.“

Serie D:

Pregunta 3 – Se anima a expresar libremente sus dificultades.

Pregunta 4 – Logra realizar cambios en su conducta en forma eficaz.

Pregunta 5 – Se permite vivir libremente sus experiencias.

Pregunta 7 – Se siente generalmente creativo y positivo, disfrutando de su modo de operar en su vida. Estos son los principales cambios operados por personas que realizaron psicoterapia con Enfoque Centrado en la Persona.

Bibliografía.

Bancroft H. (1960) “Introducción a la bioestadística”. Ed. Eudeba.

Cortada de Kohan (1994) “Diseño estadístico”. Ed. Eudeba.

Disogra C.E. (1994) “Revisión bibliográfica de los meta-análisis sobre la efectividad de la psicoterapia”. Edición personal limitada.

Gomez Pérez (1982) “Psicología Clínica”. Ed. Trilla, México.

Padua J. (1979) “Técnica de investigación aplicada a las ciencias sociales”. Ed. Fondo de cultura económica.

Rogers Carl ( 1959) “Terapia, personalidad y relaciones interpersonales”. Ed. Nueva Visión,

Rogers Carl . “La política de las profesiones asistenciales”. Revista Sintropía (1992) Edición Piloto.