EL ARTE, EXPRESIÓN DEL MI-MISMO

JOSÉ FABIO CASTILLO BALTODANO

Las expresiones artísticas en los procesos de desarrollo humano, buscan la facilitación del

crecimiento y el bienestar personal (N.Rogers,1993,pág. 1), siendo un proceso de

descubrimiento de nosotros mismos, de nuestras facultades, de las habilidades y

destrezas, tanto en lo físico, como en lo cognitivo, lo emocional y lo espiritual.

La expresión no verbal, la comunicación, la expresión metafórica y el desarrollo de

prácticas artísticas para expresarse y liberarse son algunos de los elementos que

encontramos en la experiencia del arte. Esto tiene relación en el proceso curativo, el cual

está colmado de un nuevo lenguaje que incorpora las artes, integrándose desde lo

sensorial, kinestésico, conceptual, emocional y mítico, (N. Rogers,1993,pág.3).

Desde esta visión del Arte a partir del modelo teórico del Enfoque Centrado en la Persona,

el uso que se le da al arte en relación con el desarrollo humano no tiene el propósito de lo

estético (N. Rogers,1993,pág.2) aunque podemos encontrarnos con las limitaciones

mentales que cada persona se impone frente a la dinámica del arte. Mi pregunta sería, ¿

cómo hacer que el arte logre superar el estereotipo de lo “estético” y poder vivirlo como

algo natural en el ser humano?. No basta llegar a la experiencia si no hay conciencia de lo

que hacemos. Por ello considero muy valioso el integrar las artes a lo expresivo y desde

ahí conducirse a los procesos desarrollo humano, aunque mediante un proceso de

desarrollo del individuo para que la experiencia sea más enriquecedora y, que por otra

parte, pueda convertirse en un proceso promotor del desarrollo humano.

Me parece muy importante lo que plantea Natalie Rogers cuando nos hace referencia a la

importancia de descubrir el propio conocimiento de la persona y cómo, cuando esto se

utiliza en el proceso creativo, se convierte en un proceso curativo (N.Rogers,1993,pág. 3);

sin embargo, para descubrir, experimentar y aceptar aspectos desconocidos de nuestro ser

conlleva un proceso y una toma de consciencia de nosotros mismos y de todo lo que nos

rodea.

El arte expresivo nos acompaña, nos soporta, nos canaliza, nos hace entrar en contacto

con nuestra interioridad y al entrar en contacto me hago consciente de lo que vivo en ese

instante de mi vida, es lo que Natalie se refiere como “usar la experiencia del arte para

liberar y entender mi proceso interior (Rogers,1993,pág.6).

El arte se refleja en nuestra vida, en nuestra cotidianeidad, es lo que está más cerca

está de las personas, es el reflejo de nuestra interioridad.

La decisión de estudiar arte como profesión no es ni más ni menos que eso, una decisión,

la posibilidad de elección mediada por un deseo; un adolescente que se lanza a

“conquistar su mundo” por medio del arte, en la búsqueda de experiencias que le formen

como profesional, como artista, como ser humano.

Desde la experiencia, la formación artística es compleja. Nos encontramos los deseos de

los padres que pretenden brindar a sus hijos las posibilidades que ellos no tuvieron,

encontrándonos con niños y niñas cada vez más pequeños aproximándose al arte sin

siquiera ser consultados, sin siquiera realizar una valoración de las habilidades y deseos

de ellos.

En esta relación del niño y la niña que se insertan en el mundo del arte desde muy

temprana edad, no hay una preparación emocional para la independencia que implica, por

lo tanto muchas veces la adaptación es muy difícil y no hay disfrute ni gusto por lo que se

hace, simplemente se convierte en una clase más del proceso escolar.

En la experiencia, los límites en cuanto a disciplina y perseverancia, sumados a las

frustraciones y/o proyecciones de los padres, se vuelven difusos. Estos presionan porque

realmente su niño o niña aprovechen la experiencia sin tomar en cuanta siquiera si el niño

o niña desea estar en esa experiencia, si es de su gusto y deseo.

Por otra parte, en ocasiones los profesores y profesoras difuminan su visión y sus

principios y, paradójicamente, en un mundo de estética y sensibilidad se pierde la belleza

del arte y de su práctica para encontrarse con el NO deseo de los estudiantes. Se disocia

al ser humano en la experiencia artística en búsqueda de la excelencia técnica, el

virtuosismo, la máxima belleza y el resultado creativo frente a las múltiples posibilidades

de desarrollo creativo y artístico que encontramos en la práctica de las disciplinas

artísticas. La experiencia de crear, aprender y enseñar se distancia del aprovechamiento de

la experiencia artística como desarrollo humano, dejando de lado el deseo, el gozo y la

“diversión.

Frente a esta gran paradoja que significa la enseñanza artística y el encontrar el elemento

vocacional, resulta muy importante valorar si realmente es el deseo del niño o la niña, del

joven o la joven, de iniciar o continuar con un proceso de desarrollo artístico, ya que en

este proceso tenemos que considerar la habilidad y destreza en la práctica artística que

una persona trae per se, y las posibilidades de desarrollo que se tiene con la experiencia

del estudio.

Dejando a un lado los aspectos meramente técnicos de la práctica del arte, que en la

actualidad se han convertido como en los elementos “esenciales” para definir quién sí y

quién no pueden iniciar y seguir un disciplina artística, considero fundamental que

cualquier experiencia artística es una base esencial para el desarrollo humano y creativo

de los niños y niñas, de los jóvenes.

Independientemente de cual sea la motivación, en un proceso de enseñanza-aprendizaje

del arte éste puede convertirse en una disciplina que puede generar una conexión creativa,

como lo manifiesta Natalie Rogers, para el crecimiento y el desarrollo personal, en una

relación directa con el considerar a la persona como centro del proceso de aprendizaje.

En este núcleo de experiencias, el desarrollo de diversos constructos provenientes del

enfoque centrado en la persona son vitales para la construcción de un proceso creativo

desde el arte. Estos constructos son: tendencia actualizante, sabiduría organísmica,

autoconstructo, cuerpo, aceptación, comprensión empática, congruencia, aprendizaje

significativo, creatividad y funcionamiento pleno

TENDENCIA ACTULIZANTE

Este constructo se refiere al impulso innato que tiene todo organismo a desarrollar todas

sus potencialidades para conservarse y mejorarse (Rogers, 1978ª, p. 24); es el impulso

que tiene todo ser humano para hacer realidad las potencialidades de su organismo; el

desarrollo de las potencialidades es el proceso por medio del cual toda persona logra

alcanzar su desarrollo y plenitud. Para Rogers (1980, p.165), la tendencia actualizante en

el organismo es la motivación básica y cubre desde las necesidades básicas que plantea

Maslow como deficitarias, hasta la realización de actividades para el desarrollo tendiente a

la diferenciación creciente de los órganos y funciones, la expansión en función del

crecimiento, de la eficacia mendiante el uso de herramientas y el mejoramiento a través

de la reproducción (Rogers, 1978ª, p. 24).

SABIDURÍA ORGANÍSMICA

La sabiduría organísmica consiste en la capacidad de la persona como organismo global

para orientar el proceso de desarrollo de su existencia. Cuando, como lo plantea Rogers

(1972e, p. 170), el “ individuo puede permitir que todo su organismo, junto con su

conciencia, considere cada estímulo, necesidad y exigencia, evalúe su intensidad e

importancia relativas y descubra, luego de sopesar los distintos factores, el rumbo que

mejor puede satisfacer sus necesidades en esa situación particular”, está confiando en su

sabiduría organísmica. Para la persona que vive una vida plena, su organismo le merece

absoluta confianza en una plena satisfacción de todas sus necesidades, que surgen de la

valoración de su organismo como un todo, considerado integralmente.

AUTOCONSTRUCTO

El autoconstructo se refiere al proceso de construcción del mí-mismo; es todo lo que tiene

que ver con la persona; es la imagen que la persona tiene de sí y que al involucrarse en

un proceso de desarrollo personal, va cambiando y, por lo tanto, construyendo; es el

sujeto el que construye la imagen de sí mismo, tomando realidades internas y externas

(Valdez, 1995, p. 52) que lo llevan a considerar tanto su marco de referencia interno como

el mundo exterior que le rodea y con el que está en relación.

CUERPO

La focalización es el contacto con la fuente u origen de los significados, instancia

preconceptual, la referencia interna directa con su primera manifestación corporal, desde la

cual cobra sentido la interacción humana (Blanco, 1980, p. 54). Este constructo descubre,

analiza y propone un modelo concreto para propiciar el cambio, el desarrollo y la

integración de la pesona.

Como seres humanos somos integrales, por lo que todo lo que significamos tiene relación

con nuestro cuerpo, físico, mental, emocional y espiritual. Focalizar, atender al cuerpo, es

dar paso a la integración de los sentimientos, emociones, pensamientos y reflexiones; es

atender a la conscienciade lo que está presente en cada momento de nuestras vidas y

referirse al proceso natural de todo ser humano como sujeto corporal que es. Es atender al

darse cuenta de lo que sucede en nuestro cuerpo y observar y sentir lo que

experimentamos en cada momento frente a las situaciones concretas que vivimos

ACEPTACIÓN

La aceptación consiste en una apertura sin limitaciones al reconocimiento de los

contenidos del mundo fenoménico. Este constructo, llamado originalmente consideración

positiva incondicional (Rogers, 1978ª, p.41), engloba sentimientos de afecto, cariño,

respeto, simpatía, aceptación. La aceptación significa valorar a la otra persona como tal e

independiente de los distintos valores que pueden aplicarse a sus conductas específicas

(Rogers, 1978ª, p. 42).

Este constructo está directamente relacionado con la apertura a la experiencia, el contacto

con uno mismo, con el otro y con el mundo, la acepta de la propia persona y de la otra

persona, tal como cada una es, con los valores, conductas, pensamientos y actitudes

respectivos. Es la actitud de sentirse aceptada en su presente, en el aquí y ahora que

vive, en el darse cuenta de su realidad frente a la del otro. Es valorar a la otra persona tal

y como es, sin atribuirle ni cambiarle conductas o actitudes, la recepción de los elementos

que constituyen la experiencia del otro sindistorsionarlos ni cambiarlos, simplemente

aceptándolos positivamente en forma incondicional.

COMPRENSIÓN EMPÁTICA

La comprensión empática consiste en percibir y simbolizar correctamente los significados y

componentes emocionales, cognitivos y conductuales, tanto de mí mismo como del otro, a

partir del propio marco de referencia; en el caso de la comprensión empática del otro,

consiste en adoptar el marco de referencia de éste, “como si” uno fuera la otra persona,

sin perder nunca esa condición de “como si” (Rogers, 1978ª, p.45).

CONGRUENCIA

La congruencia es el funcionamiento personal integrado de una persona, en el que sus

pensamientos, sentimientos y acciones corresponden los unos a los otros. Surge del

cuestionamiento que hace la persona de su mì-mismo y del esfuerzo de establecer una

congruencia entre ella y su experiencia. Cuando las experiencias relativas al mí-mismo son

adecuadamente simbolizadas e integradas al mí-mismo se produce un estado de

congruencia entre el mí-mismo y la experiencia y el funcionamiento del individuo es

integral y óptimo (Rogers, 1978ª, p. 38).

La congruencia abarca pensamientos, sentimientos, significados, valores y conductas. Es

vivir integradamente los elementos de la propia realidad interna y externa, si negar ni

distorsionar, sino encarando y asumiendo la experiencia desde un marco propio, auténtico,

sincero y congruente. Supone una autoaceptación y un autoaceptación empática.

APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO

El aprendizaje significativo es una manera de aprender que señala una diferencia en la

conducta del individuo, en sus actividades futuras, en sus actitudes y en su personalidad;

“es un aprendizaje penetrante, que se entreteje con cada aspecto de su existencia”

(Rogers, 1972, p. 247). Significa que cada persona puede asimilar lo aprendido haciéndolo

propio e integrándolo a ella, haciéndolo relevante para su vida. Es más que una mera

acumulación de datos.

CREATIVIDAD

La creatividad es el proceso que supone la aparición de un producto original de una

relación entre la unicidad de la pesona y los materiales, acontecimientos, personas o

circunstancias de su vida (Rogers, 1972, p. 303), en que está envuelto todo ser humano,

ya que del mismo surgen la individualidad y la originalidad que tiene presente en todo su

organismo. Es la tendencia que tiene todo ser humano a realizarse, a llegar a ser sus

potencialidades (Rogers, 1972, p. 304). Es el impulso a expandirse, crecer, desarrollar y

madurar y a la tendencia a expresarse y realizar todas las capacidades que como seres

humanos tenemos.

La creatividad nos lleva a considerar la importancia de la flexibilidad y la adaptabilidad de

toda persona, la cual genera fluidez, flexibilidad, originalidad y la posibilidad de

elaboración, la cual es la habilidad para percibir las deficiencias y elaborar ideas y

soluciones a las mismas. El comportamiento creativo y expresivo implica que la persona no

se conforma con lo ya adquirido, sino que se conduce hacia un proceso donde pueda

investigar e incorporar nuevos elementos a su desarrollo personal.

FUNCIONAMIENTO PLENO

Es la congruencia perfecta entre el mí-mismo y la experiencia y la apertura perfecta a la

consciencia (Rogers, 1978ª,p. 39). Es la consencuencia de todo un proceso de desarrollo y

crecimiento personal. Involucra al organismo funcionando plenamente, integrando

sentimientos, pensamientos, todo su cuerpo, siendo consciente de su aquí y ahora en su

darse cuenta del desarrollo consciente de su persona.

Como conclusión de esta propuesta de relacionar el enfoque centrado en la persona y sus

constructos con el arte, puedo señalar que en estos planteamienos del desarrollo de los

construcos, que la tendencia actualizante, la sabiduría organísmica y el autoconstructo,

abarcan el organismo en toda su integralidad, buscando la satisfacción de sus necesidades

básicas en un proceso de expansión, mejoramiento e individuación del ser humano.

El cuerpo es el vehículo fundamental de expresión del ser humano, mediante el cual logra

un proceso de comunicación intra e interpersonal. La aceptación, la compresión empática y

la congruencia son actitudes que desarrolla cada persona, tanto en la relación consigo

misma como en la relación con los otros; si bien la congruencia puede verse como a base

para que surjan la aceptación y la compresión empática, aquí se plantea como resultado

de la aceptación y comprensión empática de sí mismo y de los demás.

El desarrollo humano implica procesos de aprendizaje significativo y creatividad,

tendientes a alcanzar un grado óptimo en el funcionamiento pleno, el cual veo como un

proceso permanente de autoactualización, como expresión fiel de la tendencia natural del

ser humano a actualizarse.

BIBLIOGRAFIA

Blanco, R. (1980). Proceso y técnica del enfoque corporal (focusing) y sus posibles

aplicaciones en educación. Didac: Boletín del Centro de Didáctica: Serie Café, (6), 52-64.

Rogers, C.R. (1972). El proceso de convertirse en persona. México: Piados.

Rogers, C.R. (1978). Terapia, personalidad y relaciones interpersonales. Buenos Aires:

Nueva Visión.

Rogers, C.R. (1980). Una base política: La tendencia actualizante. En El poder de la

persona (pp. 164-174). México: Manual Moderno.

Rogers, N.(1993). A Path to Wholeness: Person-Centered Expresive Artes Therapy. The

Creative Connection.(pp. 1-9). California: Science&Behavior,INC.

Apresentado no XII Encuentro Latinoamericano del Enfoque Centrado em la Persona

17 a 23 de abril de 2005 – Balneário Sólis – Uruguai