EL METODO EXPERIENCIAL HAKOMI

Prof. Enrique Kistenmacher

La práctica de la psicoterapia y … bastante más.

Hace cincuenta mil años debió haber sido fácil ser un absolutista. Usted no tenía

muchas posibilidades de llegar a conocer a alguien que hablara, se vistiera o pensara muy

diferente de usted o de cualquiera que usted conociese. Ahora la cosa más fácil del

mundo es encontrar alguien o algo diferente. Y las diferencias son superlativas.

Interminables filas de africanos semidesnudos padecen hambre en sus tierras resecas,

apenas a dos horas de vuelo de los yates anclados en Mónaco. Nosotros en nuestras

casas en Toledo o en Tashkent miramos todo esto por televisión.

Esta cercanía le está causando dificultades a nuestros absolutistas del presente (y como

siempre, ellos les están causando dificultades a todos los demás). Después de miles de

siglos de un desarrollo lento y relativamente aislado, estamos experimentando una

forzada y potencialmente explosiva fusión de ideas, atavismos, leyes y lenguajes

conflictivos y fuertemente arraigados. Desde una perspectiva global, vivimos en tensión y

diversidad en todas partes. Esta tensión está matando a millones y agotando los recursos

del planeta. Este es un tiempo para el cambio. Es un tiempo para relativistas, para

generalizadores, para holistas, para la gente que ama la diversidad, un tiempo para

encontrar la belleza en el conjunto y significados sobre los que podemos ponernos de

acuerdo.

Hay gente así en cada campo; filosofía, ciencia, medicina, teología. Estamos en el medio

de una revolución que ellos están realizando. Ellos nos están ofreciendo algo nuevo, no

nuestro camino usual para conocer, ser y hacer. Es una visión no del todo enfocada, un

“segundo lenguaje” que nosotros estamos aún aprendiendo. El nuevo paradigma no niega

el pasado. Por el contrario, su contribución más significativa será integrar el pasado y

presente, y crear un sentido común a partir de la gran diversidad de sabiduría heredada.

Es un sistema “espiritual/filosófico/científico” integrado. Es incompleto y recién nos está

empezando a afectar. Dondequiera que nosotros estemos yendo, es seguro que no

estamos allí aún. No obstante el viaje ha comenzado y la dirección es suficientemente

clara.

Los Principios

El Método Experiencial Hakomi de terapia cuerpo/mente se basa en un conjunto de

principios que reflejan esta revolución o lo que ha menudo se llama el paradigma

alternativo. El trabajo es sólo una expresión inspirada de estos principios. Nuestros

métodos y técnicas, las relaciones que desarrollamos con nuestros clientes y con los

demás, son todas expresiones de estos principios aplicados para encarar cada tarea y

momento del trabajo. Ellos tratan de holismo, unidad, universo participativo; acerca de las

relaciones; acerca de la naturaleza de los seres vivientes y sus diferencias con el reino

material y mecánico. Estos principios tratan sobre la realidad de la no-violencia. Ellos son

el “dahrma” de Hakomi, su fuente de sabiduría, claridad y poder.

Estos principios son el núcleo del trabajo y un refugio para terapeutas confundidos.

Mi primera meta como maestro de Hakomi es que mis alumnos entiendan y trabajen con y

desde los principios: no-violencia, atención plena (mindfulness), unidad, organicidad y

holismo cuerpo-mente.

ACERCA DEL METODO

Las personas son seres vivos, diferentes que las máquinas de muchas maneras.

Nosotros somos auto-organizadores. Somos sistemas que se crean y mantienen a sí

mismos. Nosotros nos curamos, no así las máquinas. Por eso, pensamos a las personas

como sistemas auto-organizadores, organizados psicológicamente alrededor de memorias,

creencias e imágenes nucleares o centrales. Este material nuclear está en el mismo

corazón de lo que hemos hecho de nuestra vidas. Crea y mantiene nuestras imágenes del

yo y nuestro mundo adquirido culturalmente. Dirige nuestra percepciones y acciones.

Dicho material nuclear se expresa a sí mismo a través de los hábitos y actitudes que

hacen de nosotros individuos. Nuestros sentimientos, acciones y percepciones son

continuamente influenciadas por el material nuclear en los temas más importante; libertad

y responsabilidad; apertura y honestidad; control, poder, sexualidad, asociación y las

reglas sociales y culturales. Estos temas son los puntos diarios del trabajo terapéutico.

LA NO-VIOLENCIA

Hakomi es una psicoterapia no violenta. Es un modo de ayudar a la gente a cambiar,

que permite la sabiduría y el poder curativo en cada uno de nosotros. Para trabajar no

violentamente debemos abandonar nociones acerca de hacer cambiar a los clientes y,

junto con eso, cualquier tendencia a enorgullecerse por su éxito. Esto no significa que

tenemos que ser pasivos; no violencia no es inacción. Podemos trabajar sin usar la fuerza

o las ideas y los métodos de un paradigma de fuerza. Si no vamos a usar la fuerza

debemos usar nuestra habilidad para esperar el momento apropiado, para reconocer qué

está creciendo aquí y qué está listo para la expresión. En terapia esta es la habilidad

mayor; conocer para qué fue cada momento. Una parte del cliente conoce ya su verdad,

conoce la contención y el anhelo de progresar.

La psicoterapia ha sido llamada “la cura hablada”. En estas últimas décadas la naturaleza

de ese “hablar” ha cambiado dramáticamente. La psicoterapia solía ser un hablar acerca

de sentimientos, relaciones, el pasado, o cualquier otra cosa sobre la que el cliente

quisiera hablar. Era conversacional. Focalizar en la experiencia presente, especialmente en

la expresión emocional, vino después. Vino con la Terapia Reichiana, el Psicodrama, la

Gestalt, grupos de encuentro y todo lo que siguió. En ese punto, buena parte de la

psicoterapia cambió de simplemente hablar acerca de las experiencias, a de hecho,

tenerlas. El cambio hacia la experiencia fue también un cambio hacia el presente, allí

donde está la experiencia. En los encuentros, una de las reglas era: hable sólo acerca de

lo que está pasando aquí y ahora, en este tiempo, en esta habitación. Permanezca en el

presente.

En los ochenta, las terapias de vanguardia como Feldenkrais y PNL, llevaron el cambio un

paso más allá. Estas terapias tratan no sólo con la experiencia sino que, principalmente,

ellas se ocupan de la organización de la experiencia. En meditación, por ejemplo, nosotros

estudiamos lo que continúa la corriente de la vida mental, cómo la mente integra las

experiencias. En estas nuevas maneras de trabajar, nosotros aún estamos teniendo

experiencias, pero no estamos solamente teniéndolas. Estamos también estudiando cómo

las experiencias son organizadas. Estamos estudiando los sistemas que integran la

experiencia en sí misma. El propósito de esta nueva terapia es contactar y entender los

hechos que crean y mantienen el flujo de la experiencia en sí misma. Y lo hacemos para

transformar el modo en que nosotros organizamos todas las experiencias. Esta terapia es

transformacional.

Cuando usted cambia no sólo lo que usted experimenta, sino cómo lo experimenta, usted

ha trascendido, usted se ha convertido en un yo diferente. Usted ha cambiado al nivel del

carácter. Su paradigma personal ha cambiado. Así es como la psicoterapia ha cambiado.

COMO LO HACEMOS

En Hakomi nosotros no sólo hablamos acerca de las experiencias. Además, y sobre

todo, nosotros estudiamos cómo cada uno de nosotros organiza su propia experiencia.

Primero enfocamos una experiencia particular del presente, como un modelo de tensión

muscular, un sentimiento o una imagen. Esta experiencia presente sirve como un ejemplo

común de la experiencia organizada y es un camino hacia el material nuclear o central que

yace detrás de ella.

Una manera importante para estudiar la organización de la experiencia es establecer

experimentos en el campo de la conciencia. El terapeuta está diciendo: “Póngase por favor

en “atención plena”, yo diré o haré algo, y observaremos que sucede cuando yo haga o

diga eso”. Hay dos tipos de experimentos: uno en donde el cliente está pasivo (en

“atención plena”, inmóvil) y el terapeuta hace algo, una exploración (una afirmación), un

contacto, camina hacia el cliente, le cierra los ojos, etc. En el segundo tipo, le

solicitamos al cliente ser activo y hacer algo como: “note qué sucede cuando usted cierra

la mano en un puño”. “Observe qué palabras aparecen cuando usted tensa su cuerpo de la

manera que usted siente que se tensa cuando piensa que está en su trabajo”. Nosotros no

le estamos solicitando al cliente que conteste una pregunta. Le estamos solicitando un

informe sobre lo que ha experimentado.

Hemos incorporado el cuerpo a la psicoterapia a través de acceder a expresiones

corporales de creencias nucleares y adoptando acercamientos alternativos tales como

nutrición, ejercicios, trabajo y movimientos corporales, como aspectos adjuntos al

trabajo. Particularmente importantes son los métodos Rolfing, Feldenkrais, Tai Chi y más

familiar el Trabajo Corporal Hakomi desarrollado y enseñado por Pat Ogden del Instituto

Hakomi.

La mente y el cuerpo se influencian recíprocamente. Ellos interactúan. Este principio

coloca a la Terapia Hakomi en el campo de las interactuantes en el cuerpo mente. Mi

interés particular está en la influencia que las creencias fuertemente arraigadas, las

imágenes conducentes y las memorias tempranas y significativas tienen en el

comportamiento de la estructura corporal y todos los niveles de la fisiología. Desde el

nivel del metabolismo celular y la fuerza del sistema inmunitario, al flujo sanguíneo y la

distribución del calor y del tono muscular en el cuerpo, hasta la expresión de estas

creencias en la postura, el movimiento, los gestos y la expresión facial. Existen, por

supuesto, influencias que el cuerpo tiene en la mente, desde la herencia de talentos e

inclinaciones, hasta las modalidades que forman parte de tener un hígado enfermo.

En Hakomi, tratamos de trabajar constantemente con la relación recíproca cuerpo-mente.

Trabajamos con la interacción de creencias y experiencias, imagen y emoción. A veces

trabajamos focalizando la atención en la experiencia corporal y buscamos el significado o

la creencia. A veces enfocamos la atención en la creencia o el significado y estudiamos

las experiencias evocadas. Alternamos una dirección con la otra, cruzándolas

permanentemente y permaneciendo lo más cerca posible de la interrelación cuerpo-mente.

Los psicoterapeutas trabajan para hacer que las partes del todo se comuniquen entre sí,

ya sea los miembros de una familia, el cuerpo y la mente o las partes de la mente. Es un

arte, lleno de habilidades superiores, persuadir a esas partes de que salgan de su

ocultamiento, ayudarlas a hablar abierta y directamente, y ayudar a alguien a hacer eso.

Esta conducción hacia la unidad es la fuerza curativa. Este proceso de comunicación

organiza las partes en un todo. Esa es la curación. “La mente espontáneamente

reorganiza”, para citar a Ken Wilber. El sistema nervioso reorganiza espontáneamente,

como afirma Feldenkrais. La salud es un resultado natural de la atención que cada parte

presta a las otras. Esta es la fé que tienen los curadores.

En terapia nosotros tratamos de establecer y acrecentar la comunicación entre el

consciente y el inconsciente, y entre la mente y el cuerpo. Al usar la “atención plena”

(Mindfulness), creamos oportunidades que le permiten al inconsciente una clara

posibilidad de expresarse y ser visto, oído y sentido. En nuestra focalización de la

interacción cuerpo-mente, trabajamos para crear canales de comunicación entre ellos.

Cuando el cliente llega a la comprensión, al significado y la auto aceptación una vez más,

aquí tenemos una parte entendiendo o aceptando a otra.

El principio de unidad establece que el universo es fundamentalmente una red de

relaciones en la que todos los aspectos y componentes son inseparables del conjunto y no

existen en aislamiento. Nosotros abarcamos la unidad cuando le prestamos atención a

algunos aspectos de nosotros mismos y de otros que se encuentran en aislamiento y

conflicto. Abarcamos la unidad cuando nuestro camino es la aceptación y la curiosidad;

cuando nuestro objetivo es reunir todos los aspectos de la persona; cuando sabemos,

como una parte de nuestro ser, que estamos conectados con los demás y con el mundo.

El hecho de saber esto, es el poder curativo de este trabajo.

Ron Kurtz

HAKOMI

¿Porqué tan rápido?

La siguiente es una lista de ideas y conductas que son el verdadero

corazón del método. Ellas intentan explicar qué es lo que hace de Hakomi un

método tan poderoso, eficiente y veloz.

1- El énfasis en el auto-estudio antes que en el diagnóstico.

2- El uso de la Atención Plena (Mindfulness).

3- La capacidad del terapeuta de cuidado, comprensión y presencia.

4- El foco en la experiencia.

5- El énfasis en la nutrición.

6- El explícito desarrollo de una relación de trabajo con el inconsciente.

7- El observar las defensas como administradoras del comportamiento.

8- El uso de Pequeños Experimentos en Atención Plena.

9- El énfasis en el significado antes que en la liberación de emociones fuertes.

Apresentado no XII Encuentro Latinoamericano del Enfoque Centrado em la Persona

17 a 23 de abril de 2005 – Balneário Sólis – Uruguai