FACILITACION DE LAS CAPACIDADES DE AUTOSANACION MEDIANTE RECURSOS NO VERBALES

Dr. David Slavsky

Panamá 949 1º C . Capital Federal. Argentina.

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“ ……mi confianza en el organismo humano

cuando este funciona libremente……….”

( Rogers . El proceso de convertirse en persona pag. 149 )

El objetivo de este escrito es el de compartir algunas reflexiones e información para dar fundamento a la utilización de determinados recursos en prevención y asistencia en salud psicofísica. Una serie de prácticas a predominio no verbal ( meditación, ritmos musicales, danza, técnicas respiratorios, prácticas chamánicas) han sido utilizadas a través de siglos de la historia de la humanidad en relación al mantenimiento del equilibrio o la recuperación del estado de salud. Lo que se puede señalar como común a todas ellas es el hecho de facilitar que se generen Estados Ampliados de Conciencia en individuos o grupos. Se hará aquí referencia a este tema.

Estas herramientas han dado muestras de eficacia en el plano empírico, sin embargo en los intentos que se hicieron en el siglo xx de incorporarlas a la práctica profesional legitimada se chocó en Occidente con una fuerte resistencia por parte de las instituciones médicas oficiales, en parte por cuestiones ideológicas, y también por importantes razones económicas, obedeciendo al poder de los laboratorios que producen medicamentos.

Recién en las últimas 2 décadas del pasado siglo comenzaron a levantarse con mucha cautela las barreras, ante la abrumadora comprobación de resultados de algunos empecinados equipos de trabajo. Además, ante la evidencia que los avances en la investigaciones médicas ahora demuestran, y permiten incluso hacer mediciones dentro de los rigurosos cánones que se exigen para evaluar y validar.

La discrepancia entre la Ciencia Oficial y estas practicas está inscripta en una diferencia radical de paradigma. La medicina occidental se ha desarrollado en una línea de pensamiento y práctica que predominantemente entiende la cura como una acción ejercida desde el exterior de la persona, desde una metáfora bélica, de ataque a aquello que está dañado, o que produce el daño.

Otra perspectiva es la que se asienta en la confianza en las capacidades que potencialmente tenemos los seres vivos de autocuración y autorreparación, que pueden ser facilitadas desde una perspectiva de relación mas horizontal entre el profesional y quien requiere asistencia. Muchos de quienes se inscriben en esta modalidad de trabajo prefieren utilizar el término sanación en lugar de cura.

Se sustenta esta línea en una concepción holística y monista de la persona, alejada de la imagen sólida y mecánica del cuerpo como un conjunto de órganos. Se considera y percibe al cuerpo y la psiquis como un conjunto de fluido energético que contiene propiedades de búsqueda del propio equilibrio, a menos que interfieran circunstancias adversas.

Esta capacidad intrínseca del organismo para mantener o recuperar salud evoca los desarrollos de Rogers acerca de la energía correspondiente a la Tendencia Actualizante.

Vivimos un tiempo cultural en que las condiciones de vida de muchas personas las exponen a estados de trauma o stress sostenido. Los valores en el modelo del consumismo, las exigencias en la vida cotidiana, la distribución en el uso del tiempo, las condiciones de inseguridad en distintos planos, facilitan nuestros mecanismos de disociación. Disociaciones entre conciencia y cuerpo, entre palabras y emociones, entre deseos e ideales, entre razón y sensopercepción.

Estas condiciones facilitan que se produzcan consecuencias que adquieren carácter prácticamente epidémico de trastornos de salud psicofísicos. Afecciones Cardiovasculares ( que se convierten en muchos países en la principal causa de muerte), Enfermedades Oncológicas, Adicciones, Trastornos de la Alimentación, Depresiones, Manifestaciones de Stress Crónico, Trastornos por Stress Postraumático.

Las prácticas profesionales también se han mantenido en una disociación o divorcio particularmente en Occidente. En el abordaje de los problemas a los que se alude aquí relacionados con la salud, se ha mantenido un distanciamiento por ejemplo, entre los desarrollos a nivel médico, y los psicológicos. Ya la Medicina tradicionalmente ( y en la actualidad reforzada por los adelantos tecnológicos ) ha mantenido una visión fragmentada del ser humano. A pesar de que los considerados padres de esta disciplina, Hipócrates y Galeno, transmitieron una visión holística de los pacientes ( el segundo de ellos en el siglo II antes de Cristo afirmaba que el cáncer de mama se desarrolla en mujeres melancólicas ).

Existen múltiples evidencias de las influencias recíprocas entre cuerpo y emociones y el papel de éstas en la esfera somática, produciendo alteraciones momentáneas o enfermedades estables de menor o mayor gravedad. A pesar de ello es notable la resistencia del orden médico establecido a nivel asistencial y académico a aceptar la consideración del nivel psicoafectivo.

Pero algo ha comenzado a cambiar, hace ya muchos años que hay evidencias comprobadas experimentalmente que demuestran que determinados estados de bienestar emocional incrementan la capacidad y eficacia del Sistema Inmunitario aumentando las defensas respecto a las infecciones, la capacidad de respuesta respecto a enfermedades oncológicas, la disminución de riesgo de contraer padecimientos cardiovasculares o de obtener significativas mejorías en caso de haberse producido daño en ese sistema.

Actualmente el peso de tales comprobaciones y la posibilidad de testificarlas a través de precisas pruebas de laboratorio u otros medios, como los de diagnóstico por imagen, han dado cabida a que, en medios científicos y en sus publicaciones que anteriormente rechazaban o ignoraban estas relaciones, se haya producido una apertura. Curiosamente, el acelerado desarrollo tecnológico que anteriormente reforzó una resistencia a darle cabida al mundo de las emociones en la comprensión de los motivos del enfermar o el sanar, ahora da pié a que se respete su importancia.

Un espacio en que claramente se comprueba este inicio de concepción integradora del ser humano en la consagrada ciencia occidental, es en una especialidad médica de reciente desarrollo que es la Psiconeuroinmunoendocrinología ( un término ya de por si con matriz holística ).

Las recientes publicaciones presentan contenidos hasta hace muy pocos años desconocidos o negados en el pensamiento médico hegemónico. Es llamativo incluso que en la propia denominación se haya colocado en el primer lugar la referencia al nivel psíquico.

En este avance hacia una humanización de la comprensión de los problemas han tenido primordial importancia las investigaciones que han permitido conocer los mecanismos de comunicación dentro del sistema nervioso, y el de éste con otras áreas como el de las glándulas endocrinas ( hipófisis, tiroides, suprarrenales, gónadas, páncreas) y el sistema inmunitario ( sangre, ganglios linfáticos, médula ósea, bazo).

Todas las interacciones que se van conociendo muestran cuan artificiosas son las fragmentaciones que se establecieron hasta ahora, y como nuestro cuerpo es una unidad a pesar o a causa de ser una complejidad. Un ejemplo contundente de esto es que la serotonina, que es un neurotransmisor de vital importancia en el funcionamiento del sistema nervioso y de su conexión con otros sistemas, en su mayor proporción es producida en el intestino. Por este motivo se habla de un “segundo cerebro” con localización intestinal. Otro ejemplo es el del hipotálamo ( una zona del Sistema Nervioso Central que cumple un papel fundamental en la regulación de emociones) que provee de una preferente modulación a órganos linfoides vinculados con la inmunidad (timo, bazo, y ganglios linfáticos).

Ahora bien, estas vinculaciones permiten conocer las relaciones entre los distintos sistemas, y a partir de allí los recursos psicofisiológicos con los que cuenta cada persona para mantener un estado de salud, o en caso que se produzcan desequilibrios, enfermar.

Sistema Nervioso Central y Neurotransmisores :

Uno de los mayores avances de los últimos años para comprender las interrelaciones y comunicaciones dentro del Sistema Nervioso y de éste con todos los otros sectores del cuerpo es el amplio desarrollo que tiene el estudio de la neurotransmisión química.

Anteriormente el supuesto que dominaba el conocimiento acerca de la comunicación nerviosa era el de la transmisión eléctrica, vagamente se conocía la acción de sustancias químicas en el proceso de conducción de los impulsos. Se ha estudiado ampliamente el papel preponderante de la neuroquímica en este terreno, y esto permite comprender la intimidad de los procesos que vinculan a todo el organismo.

Las responsables de esta transmisión de información son variadas sustancias que producen en general efectos excitatorios o inhibitorios, se trata de Aminas Biógenas, como noradrenalina, acetilcolina, adrenalina, serotonina, histamina, dopamina. De Aminoácidos, como glutamato, aspartato, ácido aminobutírico (GABA ), y Neuropéptidos.

Actualmente son de fácil comprobación las variaciones de disponibilidad y concentración de estos neurotransmisores según el estado de ánimo predominante (tristeza, enojo, alegría, miedo , etc ). En muchos casos se observan estas modificaciones sugiriendo a la persona estudiada determinadas representaciones mentales o mostrándole imágenes que detonen diversos estados afectivos.

Relación con el sistema endócrino :

Existe una estrechísima relación entre el Sistema Endocrino y el Sistema Nervioso Central. Este último tiene la capacidad de sintetizar una gran cantidad de neurotransmisores y neuropéptidos, algunos de ellos con actividad hormonal denominados neurohormonas. Por otro lado, las neuronas productoras de hormonas en el Sistema Nervioso poseen receptores a las hormonas producidas por las glándulas endocrinas, y de la interacción de estos receptores con las hormonas periféricas y centrales surgen actividades neuronales vinculadas no solo con el Sistema Endocrino sino con el comportamiento y la actividad psíquica.

Sistema Inmunitario :

Este sistema participa de una compleja red integradora que conlleva una estrecha vinculación con los dispositivos de control psíquico y el hormonal.

El sistema nervioso es entonces capaz de producir cambios inmunológicos, así como el sistema inmune puede originar modificaciones nerviosas. Los desarrollos en la investigación que comprueban esta interdependencia son muy recientes. Estos descubrimientos derivaron en la hoy naciente especialidad denominada Psiconeuroinmunoendocrinología.

Hasta hace muy pocos años el sistema inmunológico era considerado autorregulado desde sus propias células. El discurso “científico” hegemónico va teniendo que admitir que el organismo hasta en sus intersticios moleculares microscópicos es un todo indivisible.

Lo inmune tiene como función y capacidad discriminar lo propio de lo ajeno. Es quien detecta e informa sobre los agentes y elementos extraños tanto internos como externos. De este modo su papel es el de evitar la pérdida de identidad biológica frente a eventos amenazantes. Su función esencial es responder ante sustancias que reconoce como extrañas o antígenos ( partículas, microorganismos, células atípicas como las de cáncer).

Pero el Sistema Inmunitario muchas veces es afectado y “confundido” en cuanto a sus funciones. Puede hipoactivarse y en ese caso disminuye su eficacia defensiva, o puede hiperactivarse de dos maneras: si se trata solo del aumento de su tarea se producen estados alérgicos con excesiva sensibilidad a las sustancias extrañas; otra posibilidad es que se combine una hiperactividad del Sistema de Inmunidad con una “desorientación” que el dispositivo no reconozca las sustancias agresoras como extrañas ( esto ocurre en las enfermedades malignas, tumores, linfomas ) o que tome a las células sanas del propio cuerpo como extrañas y las ataque.

Esto último es lo que ocurre en las hoy llamadas Enfermedades por Autoinmunidad. Cada vez son mas las afecciones que son consideradas en esta categoría. De curso crónico como los reumatismos, o invalidantes como las enfermedades del colágeno y la esclerosis en placa.

El cuerpo no reconociéndose a si mismo refleja una extrema incongruencia orgánica, una falta de empatía y de propia aceptación expresada en el terreno biológico.

Es de señalar que una de las causas a la que se le atribuye el desarrollo de estos mecanismos de autoinmunidad es la de los estados de stress prolongado.

Es interesante destacar que se estudia un lenguaje propio del sistema inmunológico que está mediado por sustancias denominadas interleuqinas, que participan de un diálogo interno del conjunto inmune, y a su vez se interrelacionan con los lenguajes específicos provenientes del sistema nervioso y del endocrino.

Una notoria comprobación de la unidad estructural y funcional intersistémica, es que muchas de las sustancias que se identifican como propias de un sistema son producidas también por células de los otros.

El intercambio de información entre el s. inmunitario y el s. nervioso es de importancia fundamental, pues son los dos sistemas del organismo con memoria y capacidad de aprendizaje.

Estados Ampliados de Conciencia ( EAC ) :

Se puede elegir esta denominación en lugar de otra en uso que es la de Estados Alterados de Conciencia ( EAC ) que puede provocar equívocos, y hasta entrar en contradicción con lo que pretende describir.

Con estas denominaciones se alude a estados de conciencia diferentes a los que serian los Estados Ordinarios de Conciencia inherentes a la vida cotidiana. En estos la conciencia de si mismo y del mundo transcurre con predominio del nivel racional, y la percepción está mayormente dirigida a captar estímulos que provienen del exterior de la persona.

En los EAC que se promueven con la práctica de meditación, ritmos, estímulos monótonos de distinto tipo, trabajos con imaginería y visualizaciones, trabajos con la respiración, la atención inviste primordialmente percepciones de sensaciones corporales, cenestésicas, estados emocionales, representaciones del plano imaginario. Se abandona el ámbito habitual de registro.

Se producen una serie de cambios a nivel fisiológico y de funcionamiento de sistemas del organismo, por ejemplo:

• se verifica que hay reducción de la estimulación simpática, como consecuencia hay disminución de la frecuencia cardiaca y de la presión arterial. Esto es de suma importancia en el caso de situaciones de stress dado que el Sistema Simpático está hiperactivado y es causante de muchos de los efectos y daños orgánicos que se pueden producir en ese estado. La utilización de recursos que faciliten el acceso a Estados Ampliados de Conciencia tiene una de sus aplicaciones más importantes en la fatiga por stress crónico y en los Trastornos por stress Postraumático, por la eficacia que muestran en neutralizar los efectos somáticos que pueden producir estos cuadros.

• se produce incremento de la actividad parasimpática, esta activación tiene efectos protectores respecto a los órganos que pueden ser afectados en estados de stress. Además es muy importante la función que este sistema tiene como facilitador de la respuesta inmunológica. En cambio la hiperactividad simpática tiene un efecto negativo sobre los mecanismos de inmunidad. Es por este motivo que incluso a nivel de divulgación masiva se dice que en los estados de stress hay una baja de defensas.

• en los EAC hay disminución del control y la actividad del hemisferio cerebral dominante ( el izquierdo ) en los diestros, y un incremento en el otro hemisferio (vinculado a emociones y creatividad ). Se produce una mayor sincronicidad y equilibrio interhemisféricos.

• en el registro de ondas electroencefalográficas se verifica un predominio de ondas theta que corresponden a un rango intermedio entre sueño y vigilia, entre control conciente e irrupción de contenidos inconscientes. Es un estado propicio para las producciones creativas y las asociaciones simbólicas.

Se realizan muchas investigaciones utilizando como estímulo el batir de tambores con ritmo monótono mientras se efectúa el registro encefalográfico. Se comprueba que luego de un determinado período de tiempo ( 15 a 30 minutos ) un grupo de personas que comparten la experiencia presentan una disposición similar de ondas en el EEG. Al mismo tiempo en una proporción muy significativa de los participantes de la experiencia, se suscitan imágenes mentales y símbolos similares.

• respecto a la inmunología ya en 1986 se realizaron interesantes investigaciones en Illinois utilizando la imaginería como apertura a EAC.

Se demostró que alumnos de escuela secundaria podían utilizar la imaginería centrando la atención en determinado tipo de célula blanca ( neutrófilos ), para controlar la localización y el comportamiento de los elementos de su sistema inmunológico. Se hicieron otros trabajos relacionados que demostraron que no tan solo el comportamiento de estas células está directamente relacionado con el stress, sino que su eficacia para detectar y destruir sustancias tóxicas podía ser amplificada mediante la imaginería y la relajación.

Otros estudios medían la secreción de IgA ( Inmunoglobulina A), sustancia que se encuentra en la saliva y que está asociada con la inmunidad, hallándose aumento de su concentración cuando se trabajó con inducción de imágenes.

En nuestra experiencia hemos facilitado promoviendo EAC en situaciones individuales y grupales a través del entrenamiento en Meditación, Relajación, Ritmos Musicales, Ejercicios Respiratorios, estímulo Imaginario y Visualizaciones.

Lo estamos aplicando a distintas problemáticas: preparación y seguimiento de pacientes sometidos a Quimioterapia y Radioterapia, Prequirúrgicos, preparación Preparto, diversas afecciones Psicosomáticas, Adicciones, Trastornos de la Alimentación.

La orientación y actitud con que nos desenvolvemos es la de dedicar un primer momento para establecer el vínculo de confianza en dos sentidos: en primer lugar, en cuanto a la relación terapéutica asistente – asistido, y sobre la base de la confianza de ambos en que las capacidades para obtener el resultado deseado están latentes en quien consulta, y que las técnicas solo serán un vehículo para que afloren esos recursos.

En la elección del modo de trabajo vamos proponiendo, eligiendo y adecuando de acuerdo al perfil de la persona y del problema que presenta:

• hay pacientes con componente fóbico importante a los que los estados de meditación los angustian, y es conveniente por lo menos, no comenzar con ese recurso.

• en los perfiles depresivos en los que muchas veces hay escasa posibilidad simbólica y bloqueos a nivel imaginario, no son recomendables los trabajos con imaginaría y visualizaciones al principio.

• a personas con sesgo paranoide puede resultarles muy inquietante un trabajo

que requiera mantener los ojos cerrados.

• cuando existen dificultades de coordinación motora, es conveniente esperar para

trabajar con ritmos musicales.

• en el caso de registrarse algún indicio de rasgos psicóticos con posibilidades productivas alucinatorias o delirantes, está contraindicado promover EAC por el riesgo de que se produzca una descompensación.

Hemos utilizado ritmos musicales en Esquizofrenia simple con manifestaciones de intensa retracción, con muy buenos resultados.

• también hay que tener mucha precaución con pacientes que presenten cuadros psicosomáticos con posibilidad de hemorragia o perforación, como úlcera gastroduodenal, colitis ulcerosa, diverticulitis. Salvo como en el caso anterior, en que el profesional se sienta seguro por tener experiencia con personas con este tipo de manifestaciones.

Viñeta clínica :

Bruno, de 64 años consultó para hacer un trabajo preventivo a raíz de un tratamiento de quimioterapia que iba a realizar por tener diagnosticado un cáncer de próstata. Ocho años antes le habían hecho un tratamiento similar por presentar un seminoma ( tumor maligno de testículo ).El agrandamiento y deformación testicular que lo habían llevado a la consulta en esa oportunidad, no lo había registrado él, sino la esposa. Esto era un claro indicio de la pobre relación que tenia con su corporalidad. En el momento actual pedía ayuda por tener terror a que se le repitieran las consecuencias que el tratamiento le produjo en la experiencia anterior, había perdido rápidamente todo el cabello, y presentó cuadros gastrointestinales severos con vómitos, gastroenteritis, dolores cólicos intensos.

Como antecedentes, padeció de una úlcera duodenal a los 40 años y estaba en tratamiento por una insuficiencia coronaria.

En el diálogo presentaba un estilo correspondiente al que se describe como característico de las personas con afecciones psicosomáticas severas, el de la Alexitimia. Se trata de una dificultad o imposibilidad de expresar verbalmente emociones, y los contenidos atraviesan constantemente por cuestiones que tienen que ver con números y cálculos.

La palabra a – lexi – timia significa imposibilidad de nombrar sentimientos. En nuestra experiencia, lo que nosotros hemos observado, es que el no poder poner en palabras estados emocionales, es una consecuencia de un bloqueo para percibir sensaciones internas, como acontecía en Bruno.

Lo que se describe en las personas que presentan alexitimia es una historia infantil en que hubo ausencia de una madre con capacidad de empatía. La madre ( cuyo padre murió al nacer Bruno) había padecido de un severo cuadro de depresión que duró tres años, en los que estuvo prácticamente postrada.

Pudimos trabajar con él con imágenes y visualizaciones, también incorporó a su vida cotidiana la práctica de la meditación. El resultado respecto al tratamiento quimioterápico no le produjo absolutamente ningún síntoma ni caída del cabello. Y además se produjo un cambio significativo en su discurso. En los trabajos con imaginaría fue nombrando emociones asociadas a las escenas que se le sugerían o que él generaba espontáneamente y esto fue luego trasladándose al hablar coloquial.

Cuando comentamos con él esta diferencia respecto a su modo comunicativo anterior, expresó que con los trabajos que habíamos realizado había aprendido a sentir.

Apresentado no XI ENCONTRO LATINO-AMERICANO DA ACP – Socorro – Brasil – Out/2002